viernes 2 de octubre de 2009
NIÑO DE “EL PLOMO”, DESENTERRADO VIVO O NO
NIÑO DE “EL PLOMO”
Los hombres de ciencia de nuestro país, tienen a su haber la más antigua experiencia en este tipo de asuntos, puesto que la primera momia incásica descubierta en América, tuvo por escenario el Cerro “El Plomo”, en Santiago, hace casi medio siglo. En 1985, escaladores argentinos encontraron una momia semejante, en el Monte Aconcagua, a la misma altura en que se hiciera el hallazgo de El Plomo, poco más de cinco mil metros y este tercer hallazgo, que conmueve a los hombres de ciencia, también estaba a cinco mil metros.
De acuerdo a los estudios realizados en su época por los especialistas chilenos, la altura de los enterramientos, no es una coincidencia, sino que obedece a un conocimiento científico de los Incas de hace 500 años, puesto que a los cinco mil metros por sobre el nivel del mar, se encuentra la temperatura ideal para conservar los cadáveres sin que se descompongan ni sufran un frío más intenso que los podría deteriorar, si se les sepultara a mayor altura.
Este hallazgo y polémica, que comienzan a surgir alrededor de las tres momias, trae al recuerdo las fantásticas revelaciones que se hicieron por hombres de ciencias chilenos y españoles en relación al llamado “Niño de El Plomo”, puesto que se ha llegado a la conclusión que el menor, cuya edad era de ocho años, no estaba muerto al ser descubierto, el día 1° de Febrero de 1954 por un arriero y su sobrino, sino se encontraba en hibernación. Es decir estaba con sus funciones vitales suspendidas y mantenido con vida por el hielo que lo cubría y el frío de esa altura. Algo realmente sorprendente y que el hallazgo de otro niño en el Monte Aconcagua, vino a confirmar las teorías que en los años sesenta y setenta, elaboraron hombres de ciencia en cuanto a que el niño de El Plomo, no sería el único ser humano, con su vida congelada, sino que los Incas de hace 500 años, talvez le dejaron un mensaje a los científicos del siglo XXI en varias partes de la cordillera andina. Los hallazgos del Llullaillaco, desean ser conocidos por los científicos chilenos, porque si se trata del mismo caso de El Plomo y del Aconcagua, la cordillera debe guardar muchos niños congelados, pero con vida suspendida a la espera que nuestra moderna ciencia los vuelva a la vida, medio milenio después.
NIÑO CONGELADO, NO MOMIA
Veamos la descripción que del niño se hizo en la época de su hallazgo:
No es una momia. Las momias son cadáveres embalsamados para que se conserven por mucho tiempo, pero a los cuales se les ha despojado de las vísceras. El niño de El Plomo, en cambio es un NIÑO CONGELADO. Científicamente se les denomina ‘liofilizado’. El niño del cerro El Plomo está intacto. Tiene todos sus órganos vitales internos. Exteriormente su cuerpo es similar al de un ser humano vivo. Con pies, rostro completo con su boca, frente, ojos con pestañas, nariz y la cabeza cubierta con un complicado peinado de múltiples trenzas. Está reclinado sobre sus piernas y con sus manos apoyadas en las rodillas, actitud de oración.
La fantástica hipótesis de que el niño no era una momia y en cambio estaba con animación suspendida, la emitió el biólogo español, García Beltrán y todo indica que el hombre de ciencia hispano, tenía mucha razón.
El hallazgo como se dijo, lo hizo el arriero Luis Gerardo Ríos y su sobrino, Jaime Ríos Abarca en un lugar del cerro El Plomo, ubicado a 5.200 metros de altura, conocido como “La Pirca de los Indios”. Tras excavar en el hielo, descubrieron varios objetos de oro y otros adornos funerarios, que luego desaparecieron (talvez vendidos por Ríos). Luego de extraer al niño de su cámara de hielo, lo trasladaron hasta una cueva más abajo del cerro, a unos cuatro mil metros de altura. Allí lo escondieron. Un mes y nueve días, después mientras negociaban su venta al Museo de Historia Natural, lo bajaron para llevarlo a Puente Alto. En esta ocasión –recordó Ríos y su sobrino- el cuerpecito que pesaba al sacarlo del hielo, unos 35 kilos (peso normal de un niño de ocho años y tres meses de edad), había adelgazado y ahora pesaba sólo quince kilos. Mientras lo transportaban cerro abajo, el niño comenzó a emanar aceite y a sangrar de sus oídos. Prueba irredarguible que -quinientos años después- el pequeño inca estaba vivo, pero congelado.
ADORMECIDO CON COCA
El pequeño no falleció de ninguna enfermedad ni accidente. Eliana Durán, entonces Jefe de Antropología del museo señaló en su época: “Las investigaciones señalan que el infante fue emborrachado con coca e instalado en su sepulcro de piedra y hielo. Se adormeció lentamente con el frío y sin sufrir dolor alguno ni darse cuenta, falleció”.
El biólogo español, García Beltrán, hizo notar un detalle muy sugerente en respaldo a su teoría que el niño inca estaba con vida al ser desenterrado del cerro El Plomo. Entre los objetos de Oro y Plata que encontró el arriero, al lado del pequeño (“estatuillas” dijo), aparte de una bolsa con hojas de coca, se encontraban figuras de Oro, una de las cuales era un sapo, según el científico hispano, que los incas sabían perfectamente lo que estaban haciendo. El poner un sapo de Oro al lado del niño, era un mensaje a la posteridad, puesto que la técnica del “sapo helado” era conocida desde la llegada de los conquistadores españoles al Perú. Un sapo puede vivir hasta doce años enterrado en el hielo gracias a sus venenos, y ser resucitado años después. De hecho, hay constancia histórica, que los incas sabían conservar incorruptos los cuerpos humanos, con su técnica de congelamiento, que hoy se conoce como de “animación suspendida”.
MAS MISTERIOS
La conservación del niño inca se constituyó desde el comienzo en un grave problema para el Museo. Había que mantenerlo en un ambiente refrigerado y en 1985, la OEA donó la suma de quince mil dólares para que se construyera una vitrina especial, lo que creó nuevos problemas. Hans Niemayer los explicó en 1987: “Es vital que la humedad de la atmósfera que la rodea sea inferior al 45 por ciento, y la temperatura entre dos y cinco grados bajo cero. Mantener estas condiciones en la sala de exhibición fue imposible porque son alteradas por cualquier causa, por mínima que sea. Tal como las corrientes de aire, la iluminación de la cámara, el calor del público y su respiración, la vibración que puede sufrir la cámara por cualquier motivo, etcétera”.
Con quince mil dólares aportados por la OEA, se construyó a cámara pero quedó mal hecha y no sirvió para los requerimientos científicos. Al final, el asunto terminó en un pleito. Frente a tal contingencia, el niño inca fue sacado de la exhibición y guardado en una bodega donde se le mantienen las condiciones necesarias. Está envuelto en pañales esterilizados para evitar cualquier contaminación que lo pudiera afectar.
Sin embargo, circula el rumor que el pequeño fue retirado de la exhibición pública porque quienes se acercaban a su cámara sufrían problemas sicológicos debido a ciertas radiaciones que emitiría, un asunto que cae de lleno en lo paranormal. Esta situación nunca se ha planteado públicamente.
Para el biólogo español Beltrán, que aseguraba que en Los Andes hay muchas otras momias esperando ser desenterradas de su cámara de hielo, para entregar sus secretos a los científicos del siglo XXI, los recientes hallazgos son una confirmación.
La momia encontrada en el Aconcagua en 1985, también era un niño y estaba a cinco mil metros en el hielo, donde la temperatura es semejante a la de El Plomo. Dicha momia fue llevada a Mendoza y se ignora su destino posterior.
Ahora los tres cuerpos encontrados en 1999 en el Llullaillaco, están en San Juan y se cree que también se trata de niños. Lo curioso es que también fueron encontrados en cámaras de hielo a cinco mil metros de altura, o sea, la misma temperatura de los hallazgos anteriores. Si se le da el crédito a la teoría del biólogo español, habría que crear una verdadera institución que se dedique a la búsqueda de estos niños enterrados vivos y extraerlos de sus cámaras sin que se alteren sus condiciones ambientales. A lo mejor… ¿quién dice?
martes 23 de diciembre de 2008
Tipos de Espíritus (by Kioshi)

INFESTACIONES
Los ingleses los llamarian "hauntings" del verbo "to haunt", "obsesionar". Lo del espectro infestador esta absolutamente vinculado a un lugar o aun objeto y es también el mas famoso y mas clasico de todos los fantasmas. La casa que lo hospeda es llamada "haunted house". Las infestaciones pueden tener caracter maligno o bien pueden ser del todo inofernsivas (y a decir verdad, es el caso mas frecuente).
Su caracteristica principal es su comportamiento: parecen no darse cuenta de "convivir" con seres vivos! Y a veces aparen con lineas esfumadas, en otras ocasiones se presentan con caracteristicas fisionomicas muy bien definidas: a menudo vienen confundidos con verderas personas de carne y hueso. Ejemplos: Son famosas las de "mujeres de blanco" o los de "monjes".
ESPIRITUS
Son las almas de las personas difuntas que regresan a sus lugares de origen para buscar ponerse en contacto con los vivos. Para comunicarse con ellos muchos se reunen "sesiones espiritistas" con la presencia de un medium.

POLTERGEIST
Son de los mas intrigantes y entre los mas renombrados fenomenos. Se pueden interpretar de dos modos:
1) por espiritismo: el poltergeist se define como una infestacion temporanea caracterizada por fastidiosos ruidos, lanzamiento de objetos, cambio de lugar de muebles, etc. Es una especie de espiritu burlon que se divierte en asustar a los habitantes de las casas interesadas por el fenomeno. "Poltergeist" deriva del aleman "polter" (travieso) + "geist" (fantasma).
2) segun la parapsicologia, el fenomeno seria un producto psicoquinético que se puede atribuir a la accion inconsciente de un agente. T
FANTASMAS FAMILIARES
Son tipicos de Irlanda (en absoluto, uno de los paises mas infestados ). En Dublin los llamarian "Banshee" (del gaelico "bean si" "hada") y estan ligados a una determinada familia. La caracteristica que la distingue es aquella de ser escuchada solo por los componentes de la familia y presagian un inminente luto.
FANTASMAS DE ANIMALES.
No son siempre asi de terrorificos y generalmente se señalan mas los espectros de gentiles animalitos domésticos: algunos como el australiano William Courtney por mucho tiempo advertia la presencia de su perrita. Otras personas afirman de ser salvados de situaciones extremadamente peligrosas gracias a la providencial aparicion de la propia mascota difunta.

FANTASMAS DE VIVIENTES
No son solo los difuntos a aparecerse, esto es lo que se atreve a decir la parapsicologia que elaborado una peculiar tipologia de aparicion. Sucede de hecho que un individuo aun en vida sea visto en un determinado lugar y después se venga a saber que aquello era absolutamente imposible porque en aquel dia o en aquel preciso momento, el sujeto era distante a veces miles de kilomentros. El fenomeno es parecido en cierta forma a la llamada "bilocacion" (cuando una persona es vista al mismo tiempo en dos lugares diferentes).
APARICIONES - EN CRISIS
Estas son de verdad muy singulares. Son apariciones de personas en el momento mismo de su muerte o cuando estan por dejar este mundo.
FANTASMAS DE OBJETOS
Se va desde los objetos antigüos a las armas, de los aeropuertos a los galeones. Se señalan hoteles o casas fantasma que aparecen o se desvanecen sin dejar la mas minima traza de su existencia, dejando sorprendidos clientes e inquilinos.
Entre tantos casos, citamos por ejemplo aquello del autobus fantasma n. 7 de Kensignton (Londres), clasico autobus rojo de dos pisos (como quiere la tradicion). Muy noche se le podia ver pasar tranquilamente a lo largo de St. Mark's Road haciendo el mismo trayecto que el verdadero n. 7 efectuaba durante el dia. Este fantasma provoco muchos accidentes automovilisticos mortales y las investigaciones terminaron acusando como culpable al mismo fantasma!! El fantasma desaparece definitivamente cuando el municipio decide alargar la avenida.

TRANSLUCIDOS
- Espiritus voladores
- Se puede ver a traves de ellos
- De formas feas o bellas y con voz dulce
- Metamorfosean
- Pesados e insistentes
- A veces traviesos
- No muestran la parte inferior de su cuerpo
- No son muy dados a entrar en contacto con humanos salvo para comunicar algo
DE APARIENCIA SOLIDA HUMANA O SEMIHUMANA
- Apariencia total humana
- No caminan, se delizan
- Le gusta la notoriedad (ropas vaporosas)
- Les gusta el virtuosismo linguistico
- Les gusta ser reconocidos como seres superiores
- Les gusta ser confundidos con angeles aunque sus intenciones no son bondadosas
- Los semihumanos no suelen aparecerse a menudo
- Estos son serios y contundentes en sus manifestaciones.
SOMBRAS
- Cambian la temperatura del lugar donde aparecen
- Se alimentan del miedo y de los temores humanos
- Son una silueta o recorte fotografico o de papel
- No suelen mostar sus rostro salvo excepciones
- Suelen ir en grupo
- Se aparecen en lugares donde la muerte esta cercana
- A veces recuerdan a familiares o amigos ya fallecidos
- Su presencia es notada por animales domesticos causandoles una tremenda inquietud
- Enturbian el ambiente
- Normalmente, aunque no se vean la gente los siente o los presiente.

INVISIBLES
- Se manifiestan mediante la voz o el tacto
- No quieren ser vistos, por lo que recurren a la invisibilidad
- Normalmente son espiritus beneficos
- Se comunican con claridad con voz sosegada
- Suelen inspirar confianza
- Su presencia es notada por una sensacion de escalofrio
- Generalmente utilizan nuevas tecnicas de comunicación siendo objeto en su mayoria de estudio por la llamada TCI
DE APARIENCIA SOLIDA ANIMAL O MITOLOGICA
- Burlones y traviesos
- Pueden ser bondadosos o muy malvados y diabolicos
- Suelen ser practicamente físicos
- A veces les daña la luz
según los ocultistas y los espiritistas, a dos grupos diferentes bien definidos: los imperfectos y los buenos. A su vez, a cada uno de ellos pertenecen los siguientes tipos de espíritus:
Los Imperfectos:
* Los pecadores
* Los falsos eruditos
* Los indecisos
* Los revoltosos (más conocidos como duendes)
* Los neutros
Los Buenos:
* Los benéficos
* Los entendidos
* Los sabios
* Los superiores

De acuerdo con la doctrina cristiana, Dios creó nueve coros de ángeles: tronos, serafines, querubines, demoníacos, principados, potestades, virtudes de los cielos, ángeles y arcángeles. Todos ellos gozaban de pureza, sin mancha del mal. Sin embargo, algunos de ellos se tentaron con el pecado de la soberbia y quisieron asemejarse a su creador omnipotente.
DEMONIOS:
Para el cristianismo, en particular, los demonios son espíritus inmundos, vale decir, esbirros de Satanás, príncipe de este mundo y enemigo declarado de Dios y sus ángeles, cuya morada es el regnum caelorum [reino de los cielos]. Se le identifica con el Ángel caído, que se rebeló contra Dios.
En un sentido general, no obstante, puede decirse que los demonios no son necesariamente seres malvados. Los griegos dividían a los demonios entre buenos y malignos: agatodemones (αγαθοδαίμονες) y cacodemones (κακοδαίμονες), respectivamente. Mientras que los agatodemones se asemejan a la noción judaica de ángel protector, los cacodemones, por su parte, no serían otros que los ángeles caídos a los que se refiere la tradición judeo-cristiana.
Supuestamente, los demonios pueden poseer a personas, animales o cosas para sus propios objetivos, pero en la mayoría de religiones pueden ser expulsados mediante el exorcismo.

LAS CUATRO JERARQUÍAS DEMONÍACAS
Los “machinae” constituyen el estrato inferior de los demonios; habitualmente se los denomina “artefactos demoníacos”. Los “miles” son clases de demonio que emergen constantemente en la imaginación humana. Son demonios guerreros, que intervienen en enfrentamientos bélicos.
Por otra parte, los “incubi” son los encargados de expandir la raza demoníaca. Siembran el descontento y la podredumbre en el universo, se dedican a convertir inocentes en demonios. Son sumamente sagaces.
Por último, encontramos a los “lores”. Éstos son los jefes de la casta de Demonios. Su tamaño es mayor, de aspecto espantoso y sumamente malignos. Tienen a su cargo a varios demonios menores que utilizan de mensajeros e intercesores.
El Galvanismo (by Vardag)
Alvanismo, teoría de Luigi Galvani según la cual el cerebro de los animales produce electricidad que es transferida por los nervios, acumulada en los músculos y disparada para producir el movimiento de los miembros. Esta singular teoría recorrió los claustros universitarios europeos entre finales del siglo XVIII y primeras décadas del XIX. Los experimentos con animales, y hasta con cadáveres humanos, alentaban la secreta esperanza de que, mediante la electricidad, pudieran sanarse enfermedades que provocaban parálisis y aun reanimar un cuerpo muerto. Esas experiencias pueden considerarse un remoto antecedente del desfibrilador cardíaco moderno. En 1818, en la universidad de Glasgow, el médico Andrew Ure maravilló a un auditorio popular aplicando corriente al nervio frénico izquierdo y al diafragma del cadáver de un ajusticiado en la horca, con lo que logró la reanimación del cuerpo. Todo terminó en un frenético festival de horror cuando se aplicó corriente al nervio supraorbital y al talón. A medida que subía el voltaje, "se exhibieron las muecas más horribles... Rabia, horror, desesperación, angustia y sonrisas espantosas unieron su horrible expresión en el rostro del asesino", narró el propio Ure.

Hasta hace muy pocos siglos, la electricidad era algo absolutamente inconcebible. El ser humano no podía imaginarse que una cosa que no era ni líquida, ni sólida, ni gaseosa, que no ocupaba ningún lugar en el espacio y que no se podía ver ni tocar, pudiera constituir, sin embargo, un elemento normal de la naturaleza.
Se dice que la primera observación sobre la electricidad la realizó Tales de Mileto en el año 600 antes de Cristo. Observó que unas briznas de hierba seca eran atraídas por un trozo de ámbar que antes había frotado con su túnica. No sabemos si esto era fruto de una experiencia o de la casualidad, pero es la primera referencia que se tiene del conocimiento de la electricidad. Se dice también que en Siria, las mujeres utilizaban la rara propiedad del ámbar para quitar las hojas y briznas de paja que se enganchaban a la ropa. De la palabra "elektron", ámbar amarillo en griego, procedió el nombre de esta singular forma de energía.
Para explicar estos fenómenos surgieron ideas cargadas de fantasía y que prácticamente colindaban con la magia. Los romanos ensayaron los primeros métodos de electroterapia de la historia, sumergiendo a los paralíticos en lagunas con abundancia de peces eléctricos, a fin de que los inválidos recibieran sus descargas, las que consideraban benéficas. Más tarde se comprobó que otros materiales, como el vidrio, la resina, etc., tenían fuerza de atracción semejante a la del ámbar. Pero tuvo que transcurrir mucho tiempo para que se buscara una explicación racional de aquellos fenómenos.

El estudio científico de la electricidad se inició recién en el siglo XVII, cuando varios investigadores dieron importantes pasos, que conducirían más tarde al dominio de aquella fuerza desconocida. En todas partes los investigadores se dieron a la tarea de frotar diversos "eléctricos" y observar atentamente lo que ocurría. Un jesuita italiano, Niccola Cabeo, descubrió que los cuerpos cargados, unas veces atraen y otras repelen. Otto von Guericke llegó más lejos, y en 1660 construyó la primera máquina que haya generado una carga eléctrica, la cual consistía, en esencia, en una gran bola de azufre, a la que se imprimía un rápido movimiento de rotación. Las manos, aplicadas contra la bola, producían una carga mucho mayor que el frotamiento tradicional hecho hasta entonces.

El siglo XVIII fue un período de extraordinario progreso. En 1707 el inglés Francis Hawkesbee construyó una máquina eléctrica de fricción perfeccionada, utilizando un globo de vidrio en lugar de una bola de azufre. Dos décadas más tarde, en 1729, Stephen Gray descubrió en Inglaterra la conducción, es decir, el flujo real de la electricidad y, henchido de entusiasmo, empezó a transmitir cargas de un sector a otro de su casa, sirviéndose de "cables" fabricados, entre otras cosas, con trozos de caña. Posteriormente hizo un experimento con un joven suspendido horizontalmente como si fuera ropa puesta a secar. Entonces Gray colocó un tubo de vidrio de cuarzo cerca de los pies del joven y un electroscopio de hoja cerca de su nariz, observando que conforme el tubo era cargado frotándolo con un trapo, el electroscopio se movía atraído por la nariz. Este experimento demostró que el cuerpo humano era capaz de funcionar como un vehículo para la transmisión de electricidad.

Dos franceses, Cisternay Dufay, gran teniente de Luis XV y superintendente de los jardines reales de Versalles, y el reverendo Jean-Antoine Nollet, importante personaje de la corte y notable físico, tuvieron noticia de los trabajos de Gray sobre la conducción, e iniciaron sus propios experimentos. Primero, descubrieron que el cuerpo humano era un excelente conductor de la electricidad: en la obscuridad de la noche, Dufay, suspendido por cuerdas de seda aislantes, se hacía cargar con un aparato eléctrico; cuando Nollet lo tocaba, salían de él grandes chispas, provocando el regocijo de la corte, la cual, naturalmente, veía en la experiencia sólo un motivo más de diversión. Sin embargo, otro experimento, menos espectacular, llevado a cabo por uno de ellos, estaba destinado a tener mayores consecuencias. Dufay descubrió que todos los objetos cargados por medio del mismo tubo de vidrio se rechazaban unos a otros y que, por el contrario, atraían a los cuerpos cargados mediante una barrita de resina electrificada. En consecuencia, dedujo que debían existir "dos tipos de electricidad", a las que, de acuerdo a sus generadores, llamó la "vítrea" y la "resinosa". Así fue como, pese a la falacia de la afirmación de que había dos electricidades, fue descubierta la ley fundamental del fenómeno eléctrico, la cual Charles Coulomb cuantificaría en 1785.
El año 1745, en la Universidad de Leyden, se ideó un sistema para almacenar electricidad estática, la "botella de Leyden" que más tarde sería el primer condensador. El instrumento se hizo popular y se utilizó para hacer demostraciones de las maravillas de la electricidad. En el año 1795 se publicó una historia de la electricidad en tres volúmenes que decía que con la botella de Leyden se iniciaba una nueva era de la electricidad y que era improbable que se pudiese esperar algo más de este fenómeno.
por otro lado, hacia la última parte del siglo XVIII un gran número de personas empleó animales para estudiar las descargas eléctricas y utilizó como fuentes máquinas generadoras y botellas de Leiden. Una de estas personas fue Luigi Galvani (1737-1798), profesor de anatomía en la Universidad de Bolonia, Italia. Sus discípulos se dieron cuenta de que cuando se sacaban chispas de un generador y se tocaban simultáneamente las patas de una rana con un bisturí, éstas se contraían. Galvani estudió con más detalle este curioso fenómeno. Sus experimentos tomaron otro cauce cuando usó los efectos atmosféricos del relámpago natural como fuente de electricidad. Galvani había oído de los famosos experimentos que Benjamin Franklin había hecho con las cometas, así como los de Thomas Dalibard, un botánico en Paris que había recogido electricidad atmosférica con una varilla de hierro de quince metros de largo. Así que puso un alambre en el techo de la casa de su suegro en Bologna y lo llevó a su laboratorio, y cuando el relámpago cayó sobre la ciudad cargando el aire de electricidad, los músculos de las patas de rana respondieron a la pequeña cantidad que les llegó a través del alambre y se contrajeron. De hecho, el experimento funcionaba aún cuando solamente pasara una nube oscura por encima de la casa y sólo su buena suerte evitó que la casa de su suegro, las patas de rana y el mismo Galvani se incineraran con un impacto directo del relámpago.
Galvani es muy recordado por el descubrimiento que hizo en 1786, cuando salió de la casa a colgar con un gancho las patas de rana de una cerca de hierro mientras hacía un experimento. El mismo lo describió de la siguiente manera: "Así, una mañana a principios de septiembre colocamos ranas que habían sido preparadas de la manera usual, destruyendo la médula espinal con un gancho de hierro y las colgamos de la parte de arriba de la cerca. Si el gancho tocaba la cerca, sorpresa, frecuentemente había contracciones espontáneas de las ranas. Si uno usaba un dedo para empujar el gancho contra la superficie del hierro los músculos relajados eran excitados, tantas veces cuantas fueran empujados."
durante los siguientes cinco años Galvani hizo muchos experimentos para producir contracciones en los músculos de las ranas, pero la mayor parte fueron en su laboratorio, donde una placa de hierro sustituía la cerca. Originalmente sus ganchos y la cerca habían sido de hierro y las contracciones eran débiles, pero después descubrió que los resultados podían ser más vehementes cuando el metal del gancho era diferente del de la cerca. Galvani encontró que el bronce y el hierro producían una reacción relativamente fuerte en la rana y demostró que materiales no conductores de la electricidad, como vidrio, piedra o madera, no podían usarse en vez del metal de los ganchos ni de la cerca. De sus experiencias anteriores sabía que esta contracción ocurría solamente cuando una carga eléctrica pasaba por la pata, pero ¡no había conectado ningún extremo a ninguna fuente de carga eléctrica! Así llegó a la conclusión de que si se formaba un circuito cerrado entre dos metales que pasara por la pata, se generaba una corriente eléctrica que circulaba por el circuito. Sin embargo, Galvani no estaba en lo cierto, ya que creyó que la fuente de la electricidad estaba en lo que llamó "electricidad animal". Aparentemente Galvani suponía que el cerebro era la fuente de la electricidad inherente al animal y que estaba distribuída por el sistema nervioso. Sospechó que la electricidad era transferida a las fibras musculares desde los extremos de los nervios y que cada fibra muscular actuaba como una minúscula botella de Leyden, descargándose a traves de los ganchos de metal cuando hacían contacto con la cerca.
Galvani logró demostrar la producción de corrientes eléctricas en el seno de los tejidos animales, sobre todo en los músculos. La sacudida muscular puede obtenerse excluyendo los metales del circuito entre el nervio y el músculo. Si se coloca sobre una lámina de vidrio la preparación neuromuscular y se pone en contacto la superficie del músculo con la extremidad del nervio seccionado mediante un asa (de vidrio), surge la típica sacudida. Uno de los que comprobó el hecho y se entusiamó fue Humboldt. Los iniciadores de la Naturphilosophie llegaron a establecer fuertes paralelismos entre "galvanismo" y "fuerza vital" e hicieron de la "polaridad" un principio biológico de aceptación universal.
Tanto los hallazgos de Galvani como los de Volta, que relacionaban el mundo animal con el físico, sembraron también grandes promesas sobre curaciones milagrosas. No obstante, el tiempo moderó ese excesivo optimismo, sobre todo en el terreno de la terapéutica. Uno de los campos en los que lograron mucho éxito fue en el de la estimulación eléctrica en los casos de parálisis muscular. Entre los que usaron la electroterapia galvánica se cuentan a Behrends, Keim y Sömmerring. Incluso el político y médico Marat llegó a especular sobre el brillante porvenir de los tratamientos eléctricos. Por otro lado, el mesmerismo, llegó a tener tanto éxito porque todas estas novedades científicas se habían convertido en populares.
el uso de electricidad para revivir no siempre funcionaba aun cuando se lograba muchos de estos animales terminaban con daños neurológicos importantes y muriendo a los pocos días
En el verano de 1816, Mary Wollstonecraft Godwin y su amante, el poeta Percy Shelley ( con el que posteriormente se casaría ) visitaron al poeta Lord Byron en su residencia de Ginebra. Una fuerte tormenta los forzó a realizar actividades dentro de la residencia, donde pasaron horas enteras leyendo historias de fantasmas. Una noche, Lord Byron retó a cada uno de sus amigos a escribir su propia historia. De la mente de Mary nació Frankenstein. Mientras que la inspiración de su historia provino de un sueño, las premisas de la misma sobre la naturaleza de la vida fueron tomadas del galvanismo. Mary, en sus charlas con Percy y Lord Byron, probablemente debe haber argumentado: "¡volver un cuerpo a la vida! ... eso es lo que plantea el galvanismo". Cuando Frankestein fue publicada la palabra galvanismo implicaba la liberación, a través de la electricidad, de las misteriosas fuerzas de la vida.
Erik Hanussen (by Monster_81)

Erik Hanussen era un hombre extraño. Empezó recorriendo los pueblos de Centroeuropa en distintos circos de baja ralea. Un día, cansado de dar volteretas, cabriolas y de hacer reír a la gente, abrió un pequeño gabinete de «orientación y videncia» en un desvencijado piso situado en el barrio antiguo de Praga, la ciudad que muchos consideran la capital de la magia europea. Según el investigador austriaco Hans Perling, el gabinete estaba situado muy cerca de la antigua abadía de los Premostratenses, donde hacia el año 1510 Johannnes Fausto, Teofastro Bombasto (más conocido por Paracelso) y Enrique Cornelio Agripa se iniciaron en la alta magia y combinaron los viejos saberes esotéricos con los placeres más mundanos.
Por aquel gabinete esotérico pasaron algunos de los últimos kabalistas que quedaban en la milenaria ciudad. Günter Bailer cree que durante aquellos años, alrededor de Hanussen, se creó un pequeño grupo de estudios esotéricos, pero su economía no debió ir demasiado bien y su fama fue muy relativa.
Revistas Reclamo
En un momento dado, a mediados de los años veinte, Hanussen huye de Praga posiblemente por problemas con la justicia y se traslada a Berlín donde sin apenas medios económicos (aunque algunos autores aseguran que conocidos personajes del mundo oculto alemán lo financiaron y que quizá tuvo algún "amigo íntimo" de acomodada economía), funda dos revistas que en poco tiempo alcanzan una interesante tirada. La primera, Die Hanussen Zeitung (El diario de Hanussen), tuvo una aceptación media, pero la segunda, Die Andere Welt (El Más Allá), recogió entre sus lectores a la mayoría de personas ávidas de sensacionalismo y de interés por el mundo de lo oculto, y según el matemático ruso y filósofo esotérico P.D. Ouspenski, su maestro espiritual era el mismísimo George Ivanovitch Gurdjieff (posiblemente mentor de la Thule y profesor de otro gran "maestro" de Adolf Hitler: el general y ocultista Karl Haushofer).
Una publicación de esta índole tenía que ser por fuerza un reclamo para gente "muy especial" de la cultura alemana, y así, desde un principio, contó entre sus colaboradores con un extraño personaje, esoterista y conferenciante, que se hacía llamar Hans Einz Ewers, persona harto misteriosa de la que nadie sabía con certeza dónde vivía ni de dónde provenían sus suculentos ingresos. Aficionado a la geopolítica y a la mitología racial sus artículos encajaban perfectamente en el ámbito social que se daba en aquellos años en Alemania.
Es este enigmático personaje quien presentó una tarde al futuro Führer y al mítico Hanussen. W. Brauder dice que sólo conocerlo, el astrólogo le auguró que: «se haría con el poder total de Alemania y que la nación germana estaría a su merced» y todo ello gracias al «dominio gradual de los poderes psíquicos latentes». Como era de esperar, aquella "profecía" tenía que calar muy hondo en la psique de Hitler.
Distinguidos Discípulos
Einz poseía un magnetismo como pocos, y tenía embelesado a Hitler (principalmente por sus escritos mítico-esotéricos), así como a sus compañeros ideológicos Rudolf Hess, Goebbels y Heydrich, que formaban una pequeña «promoción» de estudiantes de ocultismo. Era tanta la afición de dichos personajes por el ocultismo, que en palabras de Otto Sirasser: "Hitler, Hess y Goebbels, eran incapaces de llevar a cabo una decisión política, sin consultar con sus astrólogos y videntes".
Cuando todos ellos conocieron a Hanussen, pasaron así mismo a ser sus "discípulos", los cuales se interesaron en profundizar en el difícil campo del magnetismo, en el cual Hitler llegaría a ser un verdadero maestro. Son muchos los historiadores y políticos que aseguran que su dominio de las masas se debía a este «saber oculto».
Los dirigentes nazis empezaron a frecuentar su consultorio astrológico y de videncia por el que pasaron, antes que ellos, gentes de la importancia del conde Helldorf, que llegó a ser jefe supremo de las S.A. de Berlín y prefecto de la policía en Postdam, el fanático general Hermann Niehoff, que en mayo de 1945 fue el último general en rendirse pues se había atrincherado en la inaccesible y mítica fortaleza de Breslau, y el sanguinario Wimmer que llegó a alcanzar de manera mefistofélica el cargo de Comisario General de Administración y Justicia.
Por las noches se reunían en la lujosa casa de Hanussen el misterioso libanés Ismet Dzino y Hitler con altos dirigentes nazis y políticos berlineses y practicaban las artes ocultas.
Werner Gerson aseguró en un escrito que «Hanussen es el Rasputín germánico, y sus sesiones secretas terminan en tenebrosas orgías». Se sabe con seguridad que practicaba regularmente el tantrismo y que machos jóvenes berlineses acudían a dichas sesiones. Era de dominio público que se interesaba preferentemente por la magia sexual y en más de una ocasión se había podido observar que algunos orientales, siempre hombres, visitaban su consultorio.
La Dependencia Del Führer
Poco a poco Hitler fue dependiendo cada vez más de aquel carismático astrólogo y paragnosta, hasta el punto de que llegó a crear un cierto poso de envidias entre el resto de compañeros del Führer, hasta que un día y tras una desagradable confrontación entre el mago y alguno de sus discípulos, uno de ellos empezó a investigar sobre su oscuro pasado, y así afloró que su verdadero nombre era Harschel Steinschneider y que si bien no era claro su origen semita, sí que lo era que había estado casado con una bella judía de nombre Ignaz Popper, a la que había abandonado años después de la boda, a raíz de un serio incidente entre Erik y otro mago oriundo de Viena, en plena Primera Guerra Mundial (posiblemente diciembre de 1914). Los jefazos nazis decidieron seguir la investigación para hundir al astrólogo, a lo que se opuso tenazmente Hitler que lo defendió de manera visceral e incluso amenazó a quien osara importunar al astrólogo.
El líder alemán lo acogió bajo su tutela hasta un fatídico 26 de febrero de 1933, en que aconteció un extraño suceso. El astrólogo inauguró unas nuevas salas con dineros de origen incierto (aunque por aquellos tiempos su economía ya era más que brillante), en el "Palacio del Ocultismo", situado en el número 16 de la Lietsenburgerstrasse, donde antigüedades y símbolos esotéricos alternaban por igual (principalmente extrañas insignias esotérico-castrenses); para aquella celebración, había invitado a la flor y nata de la sociedad berlinesa, que acudió en masa para conocer al mago, aunque muchos de ellos, aristócratas y militares de alta graduación incluidos, ya eran clientes suyos.
Hanussen, sintiéndose protagonista de la fiesta, decidió "auto hipnotizarse" delante de la crème de la crème germánica. De pronto, tras cerrar los ojos y ponerse muy pálido, empezó a gritar y gesticular de manera teatral diciendo: «Veo quemarse una gran casa. Una multitud camina, hay un gran gentío en las calles, es una noche desgarrada por el fuego, veo antorchas encendidas, hogueras de alegría y la cruz gamada se mueve como un gran remolino de fuego, es sin duda la llama de la liberación alemana, y las llamas salen por la ventana, una gran cúpula se viene abajo, y se hundirá todo el edificio, es sin duda la cúpula del Reichstag que arde en la noche».
Seguidamente cayó al suelo, y entre algunos asistentes lo llevaron a su despacho particular, donde se podían observar dos Mapamundis extremadamente luminosos y de distinto tamaño, uno a la derecha y otro a la izquierda, el primero más pequeño saliendo de dentro de un inmenso candelabro y el otro de un extraño tintero, o de algo que se le parecía y que contenía un extraño líquido. Costó mucho de despertar e incluso por unos momentos se llegó a temer por su vida. Al recobrar la conciencia parece ser que apenas recordaba nada de lo sucedido pocos minutos antes.
Aquellas palabras llenaron de temor a los dirigentes nazis, principalmente a Goebbels que ya lo tenía bajo sospecha, pues era un secreto sabido por pocos (entre los que no se contaba Hanussen), que estaba preparado para muy pocos días después el incendio del legendario y mítico edificio.
Exactamente cuarenta y ocho horas después (a las nueve en punto de la noche), la inmensa mole del Reichstag ardía como una pavesa, y Adolf Hitler, su protector desde hacía años, jamás le perdonó aquella revelación tan inoportuna como anticipada.
Del Amor Al Odio
Aquello le había granjeado el odio de la mayoría de mandos nazis y la pérdida definitiva de confianza de Hitler. El formidable Palacio del Ocultismo quedó clausurado, y las reuniones y conferencias que organizaba el astrólogo fueron prohibidas. Algunos de sus discípulos "desaparecieron" y de su bien abastecida biblioteca de temas ocultos, nunca más se supo.
Hanussen, al contrario de lo que hubieran hecho otros más cautelosos, se enfureció y tuvo la mala ocurrencia de publicar un artículo en la revista de su propiedad Hanussen Wochenschau (número de marzo de 1933) en la que recordaba lo que él había predicho gracias a sus "poderes" y lo que en realidad había sucedido. El escándalo estalló y una noche la policía secreta fue a buscar a Hanussen a una pensión (por seguridad había cambiado de residencia varias veces en pocas semanas), y se lo llevaron para interrogarle. Se le acusó de recibir información de altos mandos de las S.A. a los cuales se tachó de "traidores", incluso el influyente doctor Franz Hollring, del nefasto Berliner l2 Uhr Blatt, aseguró tras el interrogatorio, que Hanussen estaba bien informado de los movimientos de la cúpula nacional socialista gracias a sus relaciones profesionales con el anteriormente citado conde Helldorf y otros mandos de las S.A. que frecuentaban desde hacía años su consultorio.
Se intentó en un momento concreto cargarle el muerto a los comunistas o a los judíos, pero las pruebas sobre la culpabilidad de Hitler eran demasiadas gracias a la "videncia" de Hanussen.
El resultado de su caída en desgracia ante los ojos del que durante años fue su principal valedor eran fáciles de adivinar. Un artículo del Volkischer Beobatcher de fecha 8 de abril de 1933 (poco después del apresamiento de Hanussen) decía: «En un bosquecillo de pinos entre las localidades de Nehuof y Baruth, unos leñadores han descubierto entre unas zarzas y medio devorado por los animales salvajes de la zona, el cadáver de un desconocido. No se ha encontrado sobre su cuerpo ningún papel o documento que ayuden a su identificación. Los servicios de la policía criminal de Berlín han podido establecer que el cadáver ha debido permanecer entre estas zarzas varios días. Se sospecha de todos modos que puede tratarse del cadáver de Erik Hanussen, famoso por sus experiencias de videncia y telepatía».
Un Pasado Oscuro

Cuando la policía empezó a investigar averiguó que aquel extraño personaje había nacido en Viena (sobre el 1880) y que era de origen judío. En los últimos tiempos algunos investigadores aseguran que el vidente y astrólogo estuvo preso por motivos desconocidos en algún ignoto refugio en las montañas austriacas y que en plena II Guerra Mundial, fue trasladado a algún campo de exterminio para prisioneros (quizá Dachau) donde terminaría gaseado al igual que muchos millones de judíos.
Fuera cual fuera su final, la verdad es que aquel mago-astrólogo predijo e incluso muy probablemente aconsejó en ocasiones las fechas exactas de acontecimientos tan importantes como el acceso a la cancillería de Hitler, la matanza de Rohem y los suyos, durante la famosa y sanguinaria "Noche de los cuchillos largos", el incendio del Reichstag, la conquista de la presidencia, etc. El desaparecido periodista argentino Alejandro Vignati comentaba que el astrólogo aconsejó a Hitler que las grandes decisiones las tomara siempre en sábado y mejor de noche (curiosamente el día sagrado para los judíos). Durante años, Hitler se movió y actuó de forma que las predicciones y "consejos" de Hanussen eran órdenes para el "Guía" germano.
Hace algunos años el investigador galo François Ribedau Dumas escribió que durante el Congreso Judío de Praga, celebrado a mediados de los años veinte, Hanussen aseguró ser hijo legítimo del milagrero rabino de Prossnitz.
Parece ser que el Führer conocía desde el principio el origen judío de Hanussen (no se puede descartar que él mismo se lo hubiera confesado en un principio), así como su nacionalidad austriaca ¡igual que el propio Hitler!, y quizá por esa razón intimó con él y lo acogió durante años como astrólogo personal y asesor.
Por lo que sabemos, Hanussen además de ser un buen astrólogo, poseía unos poderes de videncia extraordinarios, y por esta razón nos preguntamos: ¿Conocía su trágico final a manos de los torturadores de la policía secreta?, en este caso ¿por qué no lo evitó?.
Tradiciones y Cábalas para el Año Nuevo (by Pipe Skellington)

Dicen que a los 10 años el ser humano comienza a evidenciar un pensamiento cabalístico... quizás sea por eso que este 2007, cuando cumplimos 10 años de vivir positivamente, queremos empezar nuestras noticias con tradiciones y cábalas para celebrar el nuevo año.
Por eso los y los invitamos a seguir incinerando muñecos para que se vaya lo que irse deba, y a seguir creyendo, jugando, apostando, dándole sabor a la vida.
¿Ropa interior al revés o amarilla? ¿Uvas, corvina o lentejas? Hay cábalas para todos los gustos y, aunque muchos digan que es una tontería, llegadas las 12, más de alguien salta con el pie derecho, aparece con maletas o se pone a subir y bajar escaleras como loco o loca.
La celebración del Año Nuevo es una de las más antiguas y universales de las festividades. Hace aproximadamente 4.000 años atrás, los babilonios fueron los primeros en convertir el Año Nuevo en un ciclo festivo que duraba 11 días y que se celebraba al comienzo de la primavera. Los egipcios celebraban el fin del año con el comienzo de la crecida del río Nilo y la preparación de las tierras para la siembra, mientras que los romanos también hacían coincidir la celebración con la llegada de la primavera y lo festejaban el 25 de marzo.
Pero fue el emperador Julio César el que cambió la fecha al primero de enero, primer día del mes dedicado al Dios Jano. Esto fue confirmado en las adaptaciones que hizo el Papa Gregorio XIII, y es el calendario que rige en la cultura occidental.
La primera celebración del Año Nuevo en Chile ocurrió en 1671, cuando los Jesuítas levantaron una campana en lo alto de la Iglesia de la Compañía, que a la medianoche comenzó a anunciar el ciclo naciente. En Santiago, celebrar el fin de año era una oportunidad para que, al igual que en la Navidad, las familias de diferentes clases sociales compartieran y lucieran los trajes adquiridos especialmente para la ocasión.
Uno de los puntos de reunión era la Alameda de las Delicias, lugar en el que se realizaban fondas que comenzaban en Navidad y duraban hasta enero. Estas ramadas ocupaban todo el sector de la Estación Central y por la noche se sentía un fuerte olor a pólvora por la gran cantidad de fuegos artificiales que se disparaban.
"Las doce" eran marcadas por el cañonazo en el Cerro Santa Lucía y por las campanas de las iglesias.
Algunas cábalas de año nuevo
En Chile, la mayoría de las supersticiones que se llevan a la práctica la noche del 31 de diciembre fueron introducidas por los colonizadores españoles y se arraigaron con más fuerza en la ciudad que en los sectores rurales. Las cábalas que más se realizan son:
- La tradición de las 12 uvas: en el sitio que ocupa cada comensal se coloca
previamente un pequeño frutero con 12 uvas y, de acuerdo con el ritual, se
debe comer una uva por cada una de las 12 campanadas del reloj. Idealmente
seis verdes y seis moradas. De esta forma, los anhelos y aspiraciones se
hacen realidad... por lo menos eso dicen.
- Sentarse y volverse a parar con cada una de las doce campanadas: trae
matrimonio.
- Recibir el año nuevo con dinero dentro de los zapatos: trae prosperidad
económica.
- Para tener mucha ropa nueva: la noche del 31 debes usar la ropa interior
al revés.
- Poner un anillo de oro en la copa de champaña con la que se hará el
brindis: te asegurarás que no falte el dinero
- Cocinar una corvina sin quitarle las escamas: para asegurarse un buen
pasar económico (quien la coma tendrá tanta plata como escamas haya comido).
- Encender velas de colores: las azules traen la paz; las amarillas,
abundancia; las rojas, pasión; las verdes, salud; las blancas, claridad, y
las naranjas, inteligencia.
- Repetir en voz alta o mentalmente la frase "Voy a ser feliz este año"
junto a los doce campanadas.
- Si se sale a la calle, tratar que la primera persona que se vea sea joven,
ya que mientras menor sea, mayor será la felicidad.
- Sacar las maletas a la puerta de la casa para tener muchos viajes el año
que comienza. Mejor aún es dar la vuelta a la manzana arrastrando las
maletas.
- Usar ropa interior amarilla la noche de fin de año, para asegurar
felicidad y buenos momentos. Mejor usarla por el revés y cambiarla al
derecho después de medianoche. Mucho mejor si los calzones son regalados.
- Comer una cucharada de lentejas (cocidas) dentro de los primeros minutos
del nuevo año para tener prosperidad.
- Lavarse las manos con champaña y azúcar: para tener dinero. A las 12 de la
noche, se meten las manos a una fuente con azúcar. Luego se lavan con
champaña.
- Repartir espigas de trigo: símbolo de la abundancia. Lo ideal es
repartirlas entre todos los asistentes (que todos tengan en las manos a la
medianoche) y también esparcirlas por la casa.
- Quemar al muñeco "viejo": para desprenderse de las cosas malas del año que
termina. Es necesario hacer un muñeco con la ropa vieja. Si se quiere, se le
puede poner en el bolsillo una lista con todas las cosas malas del año que
quieren eliminarse. Se debe poner en un lugar sin riesgos de incendio. A
medianoche se le prende fuego.
La conocida astróloga Nena Borrero recomienda, como una costumbre sabia y sana, ocupar algunos momentos del último día del año que se va, limpiando y ordenando la casa, pues el estado del lugar en que vives reflejará el desarrollo de tu vida el año que comienza.
Teúrgia (by Kioshi)

Teúrgia (o Teurgia) es una práctica mágico-religiosa que consiste en la invocación de poderes ultraterrenos (ángeles) a fin de comunicarse o unirse a ellos atrayendo beneficios espirituales o para manipularlos por medios mágicos.
Esto se pone de manifiesto a través de operaciones rituales, de carácter ceremonial -posturas inefables dirigidas con precisión y solemnidad- que utilizan símbolos, fórmulas o cosas por el estilo, de sentido analógico, que son adaptados para atraer la energía sobrenatural deseada. Los símbolos, las posturas y el lenguaje utilizado no deben ser necesariamente comprensibles y tampoco debe ser conocido racionalmente. Los mismos nombres de las entidades invocadas son en "lengua bárbara", antigua o desconocida por los practicantes. La eficacia del ritual depende de la suspensión de la racionalidad humana a fin de conseguir la activación de los elementos psíquicos superiores que reciben la energía divina o demoníaca.
Una forma particular de teúrgia es la "teléstica", de donde deriva la palabra talismán y sirve para cargar o animar estatuas u objetos que de esta manera pueden poseer una función mágica o propicia o ser usados en rituales religiosos.

Célebres teúrgos de la antigüedad fueron Hermes Trismegisto, Juliano el Teúrgo y los filósofos Yámblico y Proclo; y en el medioevo el mentado Enrique Cornelio Agripa de Nettesheim.
En la Edad Media tal práctica fue demonizada y considerada maléfica e inaceptable, ya que la llegada del cristianismo implicaba el eclipse de todos los "daimones" paganos, que en ese tiempo fueron considerados máscaras de los ángeles caídos junto a Lucifer. La práctica de la teúrgia pasó a llamarse "ars goetia", locución derivada de una palabra griega que significa "brujería", "magia negra", con lo que obviamente se contrapone a la liturgia sacramental católica, considerada como la nueva y la verdadera teúrgia, que es la obra salvífica y santificada de Dios a través de sus clérigos.
La práctica ha sido retomada en tiempos recientes por algunos practicantes y movimientos esotéricos, pudiendo recordar el caso especial de Aleister Crowley.
fuente: wikipedia

Etimológicamente Teurgia quiere decir “Hacer con Dios y permitir que Dios haga en nosotros, ser colaboradores e instrumentos de él.” Es una de las ramas del saber hermético, junto con la astrología y la alquimia.
La Magia en general y la Teurgia en particular, no son una ciencia solamente, sino que son una ciencia y un arte; lo que indica que por más formulas que conozca, por más libros que uno acumule, no por ello uno se convierte en mago, es decir en un transformador de si mismo y del mundo que es lo que uno está buscando.
"Y no por esto ocurre que dichas artes carezcan de valor, porque si ciertamente no lo tuvieran y no pudiera hacerse, mediante su auxilio, muchas cosas prodigosas y perjudiciales, las leyes religiosas no hubiesen desplegado tanto rigor para perseguirlas y exterminarlas".
Los pueblos indígenas no escaparon a las evoluciones y proyecciones del hombre universal y es así que se separaron los dos grandes bloques humanos, el de los bravos y los mansos y que practicaron a su vez las dos tendencias religiosas de America, La teúrgia y la idolatría, consideradas degeneraciones de la religión, estas dos supuestas degeneraciones de la religión fueron encontradas en el continente americano, la primera en el grueso de la población Americana que fueron los pueblos llamados Caribe y la segunda en los imperios conocidos.
Ladrones de energía (by LINK)

No sólo de chupar la sangre ajena viven los modernos aprendices de Conde Drácula. Los vampiros actuales se dedican a extraer la energía vital de las víctimas.
Se ha sentido exhausta después de pasar horas oyendo a un inoportuno parlanchín monologar, ¿diciendo tonterías respecto a sí mismo? ¿Y notó cómo el inoportuno, al encerrar el discurso está tan bien que parece haber llegado recién de unas maravillosas vacaciones en el Caribe? Pues bien, el inoportuno o inoportuna puede ser un "vampiro de energías". Quizás un vampiro inconsciente de su condición, mas siempre un vampiro. Y la energía que él acaba de chupar es su fuerza vital, aquella misma fuerza que la mantiene a usted viva, activa, fresca y alegre.
Obligar a las personas a oír blablablás interminables, en general poco o nada interesantes, es una de las formas más comunes de chupar la vitalidad de los demás. Y las víctimas, en general por buena educación, se quedan ahí, pasivas, dejándose violentar por los oídos.
Varias veces, en el pasado, caí en trampas de ese tipo. Hecho un idiota, me dejaba enredar por los tentáculos parlantes de esos vampiros, a revolver mi ser por dentro, a enviar mentalmente los peores insultos al inoportuno boquirroto, pero incapaz de poner un basta a la situación. Y cuando la tortura finalmente terminaba, me sentía tan vacío que solo pensaba en una cosa: arrastrarme hacia la cama.
Además, tentáculo es el término preciso para entender cómo esos vampiros trabajan. Un día, leyendo el libro "El Destino Creativo del Hombre", de la ya fallecida psiquiatra inglesa Shafika Karagulla, entendí el problema y encontré la solución. Shafika Karagulla era también estudiosa de parapsicología y, según alegaba, clarividente. Tenía la capacidad natural de "ver" los campos energéticos sutiles -el aura- producidos por los seres humanos y por todas las criaturas vivas. En uno de los capítulos, ella narra una situación terrible de la que fue testigo con el uso de su visión paranormal.
Ella estaba en una fiesta sentada en un sillón. En el sofá, al frente, había una pareja. El hombre, un tipo bien puesto, hablaba sin parar de sí mismo, exhibiéndose como un pavo real. La mujer se colocaba en la posición de receptora pasiva, mirando al sujeto con ojos lánguidos, totalmente entregada a su palabrería. De repente, tentáculos de energía luminosa salían de la región umbilical del hombre -de su plexo solar- y se lanzaban en dirección a la misma región de la mujer.
Se quedaba ahí, y Shafika Karagulla pudo percibir claramente lo que pasaba: por aquellos canales sutiles la energía de la mujer comenzó a ser drenada en dirección al interlocutor. Hasta que la pobre, al inicio dueña de un aura luminosa y brillante, quedó reducida a un trapo energético. Su aura se tornó débil y opaca, ojeras oscuras se habían formado en su rostro y su expresión ahora era la de una persona vieja y cansada. Mas el hombre parecía un sol radiante. Bien dispuesto y feliz de la vida, se despidió de la víctima, se levantó y fue a gastar con otros participantes de la fiesta toda la vitalidad que robó.
Claro, no se puede afirmar que la visión de Karagulla sea objetivamente verdadera. Mas subjetivamente no hay duda: ella observó un fenómeno real de vampirismo energético o, como prefieren algunos, "vampirismo psíquico". El resultado es el mismo. De un lado, un activo chupador de energía vital, y del otro una víctima pasiva.
De ese episodio ya podemos sacar una primera conclusión: vampiros no son solo aquellos literales, los dráculas que van por ahí, por las noches, en busca de cuellos tiernos donde clavar sus caninos puntiagudos para chupar sangre. Sin embargo, muchos autores afirman que ellos existieron de verdad, es más probable que la imagen clásica del vampiro bebedor de sangre simboliza y representa, en realidad, el vampiro de energía vital.
No, no hay duda. El asunto es serio. Hay inclusive especialistas en psicología y comportamiento humano que dicen que nuestra sociedad está constituida en buena parte por vampiros. Esa buena parte está hecha de gente incapaz de nutrirse en fuentes de energía natural y que por eso vive chupando la fuerza de vida de los demás.
Y ¿qué es nutrirse de fuentes de energía natural? Todo ser vivo, sea humano, animal o vegetal, no se alimenta solo de comida sólida y líquida, aquel pollito en salsa parda y las cervezas de cada día. Se nutre también de comida gaseosa, a través del aire que se respira y de la comida energética, representada por las energías y vibraciones que absorbemos y que son producidas por el telurismo del planeta Tierra; por la naturaleza -florestas, ríos, mares, animales, minerales-, por otros cuerpos celestes, como el sol y demás planetas, y por el propio cosmos.
Cada uno de nosotros somos un microcosmos químico-energético, un complejo sistema de energías interactuando constantemente con una miríada de otros sistemas. De forma permanente, cambiamos energías con esos sistemas externos, absorbiendo de ellos cargas energéticas necesarias para nuestra subsistencia y descargando en ellas cargas no necesarias tales como nuestros "detritos" energéticos. Al mismo tiempo, cada uno de nosotros interactúa con otros seres humanos que se nos aproximan, estableciendo con ellos las más variadas combinaciones de campos energéticos, influenciándolos y siendo influenciados por ellos.
Para eso sirve nuestro "cuerpo energético" o "cuerpo de energía sutil": para posibilitar todos esos enlaces de energías responsables por la manutención y desenvolvimiento de la vida. De modo análogo al cuerpo físico, hecho de materia densa, el cuerpo sutil posee también una anatomía y una fisiología. Posee órganos -los chacras- para captar y almacenar energías externas y eliminar energías internas adulteradas y para procesar esas energías, de la misma forma que el aparato digestivo absorbe, procesa y almacena el alimento sólido y líquido y el aparato respiratorio capta, procesa y almacena el alimento gaseoso.
El proceso de nutrición energética ocurre por lo general de modo inconsciente, automático, orientado y regulado por la inteligencia instintiva de nuestro cuerpo. Mas ese proceso puede también ser incrementado de modo consciente y voluntario. Para eso existen muchos métodos desarrollados a lo largo de los tiempos por las diferentes culturas y civilizaciones. Ejemplos de métodos voluntarios de nutrición energética son ciertos yogas, como el hatha yoga indiana, ciertas artes marciales como el tai chi chuan, ciertas técnicas de respiración como las del pranaiama.
Personas equilibradas, sanas -tanto en el aspecto físico cuanto, principalmente, en el psíquico- se nutren directamente de las fuentes naturales de energía. De la energía de los árboles, del aire, de las aguas dulces y saladas, del sol, etc. Mas, personas desequilibradas que, por haber perdido el contacto con su propia naturaleza interna más profunda perdieron también la capacidad de absorber y procesar el alimento energético natural, muchas veces necesitan, para sobrevivir, echar mano de un expediente horrible: chupar la energía vital de otras personas. Son ellos los "vampiros de energía". En nuestra sociedad moderna su número ha aumentado de modo alarmante debido a varios factores, entre ellos la pérdida de contacto directo con el mundo natural.
Los vampiros energéticos son de dos tipos principalmente: los conscientes y los inconscientes. Los primeros son más raros. Precisamente por ser conscientes, saben de las consecuencias nefastas que la práctica del vampirismo energético acarrea para el propio vampiro. Saben que esa práctica significará para ellos una angustiante situación de dependencia en la cual no podrán vivir distantes en la cual no podrán vivir distantes de sus víctimas.
Y muchos de ellos conocen una ley de magia, la "ley del retorno", por la cual todo aquel que roba, tarde o temprano, será robado. Mas los segundos, los vampiros inconscientes de su condición, son numerosos. En verdad, casi todos nosotros, en un momento u otro de nuestras vidas, sobre todo cuando nos encontramos en un estado de desequilibrio neurótico, acabamos comportándonos como vampiros de la energía vital ajena.
La principal característica de un vampiro es el egocentrismo. Cuanto más la persona está volcada hacia sí misma, concentrada en sí misma, más tendrá dificultad en establecer contacto con fuentes naturales de nutrición energética, y más tenderá a chupar la energía vital de las personas que le están próximas.
Todos nosotros, por otro lado, somos naturalmente dotados de mecanismos de defensa contra la pérdida de energía vital. De todos esos mecanismos, el más poderoso y eficaz es el de la manutención del equilibrio interno. Cuando nuestro punto de gravedad interior está en el lugar preciso -en el centro de nuestro ser biológico-psicológico-energético-mental-, eso crea un estado de armonía en el cuerpo sutil capaz de impedir, incluso rechazar cualquier tentativa de invasión externa con finalidad predatoria. Mas, cuando perdemos la posición de nuestro centro de gravedad, cuando lo proyectamos fuera de nosotros mismos, eso altera y debilita la estructura del cuerpo sutil, tornándolo permeable a aquella invasión. "Fulano está fuera de sí", dice la voz popular, que significa que el sujeto está loco. Además de loco, se torna presa fácil de vampiros de energía vital.
Los vampiros son sagaces y saben de eso. De modo consciente, o instruidos por su instinto rapaz, saben que para chupar a alguien deben, antes, desestabilizar las defensas de la víctima. Deben "sacar a la víctima de su eje". Echan mano, para eso, de estratagemas, todas ellas con el objetivo de hacer que la víctima pierda contacto con su centro interno y, de esa forma, abrir por completo las puertas de entrada de su cuerpo sutil a la saña del depredador.
¿Cuáles son las técnicas de los vampiros para hacerle salir de su eje? Muchísimas. Además de aquella descrita del Vampiro Grillo Parlante, las más comunes son:
Vampiro Lamentador: Ataca por el lado emocional y afectivo. Hace todo para despertar compasión. Su vida es un mar de lágrimas, gemidos y llantos. Lleno de aflicciones, se coloca siempre en posición de víctima sufridora para quien el mundo es un verdugo.
Defensa: Dígale que usted detesta los lamentos porque quejarse nunca resuelve ningún problema. Si él insiste, dígale que usted conoce un libro donde el autor conoce varios métodos sobre eutanasia. No dé tregua.
Vampiro Inquisidor: Dispara una pregunta tras otra. Si usted intenta responder, él corta su respuesta, haciendo otra pregunta, tal vez sobre otro asunto completamente diferente. Ese vampiro no tiene ningún interés en respuestas. Quiere apenas desestabilizar el equilibrio mental de su víctima, perturbando el flujo normal de los pensamientos de ella.
Defensa: Córtele las envestidas reaccionando con preguntas, de preferencia idiotas, absurdas o contundentes. Por ejemplo: ¿usted ya tuvo relaciones sexuales con una persona del mismo sexo?
Vampiro Exigente: Cada palabra o gesto de este vampiro contiene un reclamo implícito o explícito. Se opone a todo, exige, reivindica, protesta sin parar. Mas, como sus reclamos tienen poco o ningún fundamento, él raramente dispone de argumentos sólidos para defender y justificar sus protestas.
Defensa: Mándelo a parar de colmar la paciencia.
Vampiro Cobrador: Cobra siempre, principalmente aquel que no le es adeudado. Se presenta como creador del mundo; cree tener derecho a todo, sin tener que dar nada a cambio. Al cruzarse con usted en la calle, un vampiro de estos no le va a decir: "!Hola! Qué bueno verte! ¿Cómo estás? ¿Todo bien?". El va de inmediato a cobrarle alguna cosa como: "¿Te olvidaste que yo existo? Hace meses espero una llamada tuya".
Defensa: No se ponga la capucha de culpable de desatención personal que el vampiro le quiere meter en la cabeza. No flaquee. Cobre de regreso. Responda rápido: "había decidido no llamarte nunca más hasta que me llames para saber si estoy viva".
Vampiro Crítico: Su lema es: maldecir siempre, elogiar sinceramente nunca. Critica negativamente a todo y a todos. Transmite para la víctima una visión fea y negativa de las cosas, de las personas y del mundo. La crítica impiadosa y negativa crea en el oyente un estado de ánimo oscuro y pesado y ése es otro modo fácil de abrir una yugular energética y banquetearse con los fluidos de la víctima.
Defensa: Dígale al vampiro sin miedo de parecer ridícula: Pobrecito, qué infeliz es! Vea que día (o noche) tan lindo. El sol (la luna, las estrellas) brilla en el cielo y usted tan negativo. ¡Cambie!
Vampiro Adulador: Suaviza el ego de la víctima, cubriéndola de falsos elogios. ¿Se acuerda de El Cuervo y la Zorro", la fábula de La Fontaine? El cuervo en lo alto del árbol carga en el pico un bello pedazo de queso. La raposa astuta le dice al cuervo que su voz es magnífica y le pide que cante. Lisonjeado, el cuervo abre el pico, emite un triste graznido y... deja caer el queso. La raposa mastica la golosina y sermonea al vanidoso cuervo: "Aprenda que todo adulador vive a costa de quien lo escucha". Cuidado con los aduladores. Dentro de cada uno de ellos es un vampiro a la espera.
Defensa: No caiga en la conversación del adulador. Si él insiste, cuéntele la fábula de La Fontaine.
Vampiro Chismoso: El chisme es una de las armas más perversas de los vampiros de energía. El se acerca, con aire malvado y cuenta secretos íntimos de los ausentes. Habla con quien le da un presente. Mas en verdad lo que hace es plantar en su alma las cimientes de la maldad, de la traición y de la calumnia, demonios peligrosos para su estabilidad energética.
Defensa: No se divierta con las falsas prendas del chismoso. Mándelo a cantar en otra fiesta.
Vampiro Pegajoso: La puerta de entrada que él busca derrumbar es la de su sensualidad y su sexualidad. Se aproxima a usted como si quisiera lamerla con los ojos, con las manos, con la voz. Huya rápido de esa situación. Este vampiro es muy peligroso. El chupará sus energías, sea consiguiendo seducirla con su juego peligroso o provocando en usted repulsión y náusea. En ambos casos usted estará desestabilizada y él alcanzará su éxito.
Defensa: Dígale que usted es una persona neurótica y detesta ser tocada. Si él insiste dígale algo capaz de cortar cualquier intención indeseada: "Necesito ir urgentemente al baño".
Vampiro Hipocondríaco: Cada día aparece con una dolencia nueva. Dice que es víctima constante de un dolor que anda por el cuerpo y que cada hora está en un lugar diferente. Es su modo de llamar la atención de los demás, despertando en ellos preocupación y cuidados. Se deleita describiendo hasta los mínimos detalles de los síntomas de sus males y todo su penar. Cuando termina el relato está muy bien. Y quien le prestó oídos está pésimo.
Defensa: Déle el teléfono de un buen homeópata. Esos médicos tienen una paciencia de Job para tratar a hipocondríacos.
Vampiro Conflictivo: Para él el mundo es un campo de batalla en donde las cosas solo pueden ser resueltas en base al golpe seco. Polemiza sobre cualquier cosa, pero no quiere, contrario a lo que pueda parecer, minar las defensas de la víctima con la rabia, la ira y la agresividad. Provoca para obtener una reacción para que la víctima compre la pelea. Con eso la desestabiliza y puede chupar a voluntad.
Defensa: Este vampiro tiene, sobretodo, una personalidad infantil. Ofrézcale una tetera o cuéntele un chiste de papagayo. Si aún así insiste en polemizar, ofrézcale un café endulzado con antidepresivo.
Sobretodo, no juegue con los vampiros. Ellos son sagaces y hambrientos. Mejor estar lejos de ellos. Y no olvide, para descargo de la conciencia, hacerse una autocrítica honesta para saber de qué lado se está. Porque, en materia de vampiros, toda víctima tiene, de vez en cuando, su día de verdugo

